Tres Planes Culturales Gratis en Bogotá para hacer con tus niños

Volver a Bogotá,  después de una ausencia de 7 años,  me ha ayudado a redescubrirla con otros ojos. A ser más curiosa, apreciar más sus diferentes facetas, encantarme con sus mil posibilidades de planes. Y lo que más me he disfrutado, es presentarle a mi hijo la ciudad donde nací y crecí. Caminar por barrios familiares, jugar a buscar carros de colores difíciles de ver aquí, como el rosado o el morado, con eso no nos aburrimos con el tráfico sino que nos entretenemos con el. Y así con unos deditos de niño curioso entre mis manos, he vuelto a explorar mi caótica Bogotá.

Cómo resultado de combinar esa exploración con vacaciones del jardín, encontré 3 planes culturales gratis en los que nos embarcamos con mi compañerito de 4 años. Aquí les cuento de qué se tratan, cómo se comen, a qué saben y todo lo demás!


1. Biblioteca Julio Mario Santo domingo

Unas aclaraciones iniciales antes de entrar en materia: 

-Me encantan los libros y siento una emoción casi sagrada cuando voy a una biblioteca. Es como estar en una sala de espera en un aeropuerto, lista para tomar un vuelo a un destino sorpresa, en un mundo que tiene millones de países! 

-En los lugares donde he vivido, siempre he tenido como puntos de referencia o incluso «safehouses» personales las bibliotecas cercanas. Ufff tener una biblioteca cerca es como tener un bunker o algo así,  en caso de que todo lo demás falle, allá puedo buscar refugio. Es más, antes de mudarme a un nuevo lugar, de las primeras cosas que Googleo para saber a qué distancia estoy, y si puedo ir a pie son: las bibliotecas. 

-Venimos de una ciudad donde teníamos por lo menos 5 bibliotecas a menos de 20 minutos de distancia de nuestra casa y la más cercana estaba a 5 minutos en carro y 15 caminando.

Ahora si, hablemos de este plan cultural de ir a biblioteca en Bogotá. 

Las bibliotecas públicas en Bogotá,  realmente no son numerosas. Para la cantidad de gente que vive en esta ciudad, deberían ser por lo menos el triple…pero aún así no tienen un alto número de visitantes. Lo cual no es del todo malo, porque visitarlas es un plan tranquilo, contrario a la navegación entre multitudes que otros planes ofrecen.

Ir a una biblioteca con tus chiquitos siempre es un buen plan! No sólo los expones a la lectura y escritura de una forma divertida y que les permite autonomía, sino que fortaleces tus lazos afectivos con ellos. Te enteras de gustos o intereses, que tal vez desconocías. Les compartes  tus propios gustos, les cuentas tus versiones de las historias que recuerdas y los contagias de un amor por aprender y descubrir. Además, participas de lo que pasa en esa comunidad que muchos desconocemos.

Dónde queda? 

Específicamente la Biblioteca Julio Mario Santodomingo queda situada al norte de Bogotá en esta dirección: Cl. 170 #67-51

Este es un barrio relativamente seguro, aunque no verás muchas personas caminando solas de noche, así que es mejor planear ir de día. No obstante, queda situada cerca a un gran supermercado, donde hay  facilidad para conseguir un taxi o planear almorzar allí, si la idea es pasar todo el día en la biblioteca. Adicionalmente, es fácil llegar porque queda cerca a vías grandes de acceso: la calle 170 y la Avenida Boyacá. 

Qué la hace diferente? 

Su arquitectura es imponente, con jardines en las escaleras y en medio de un gran lote con muchos árboles y mucho verde, donde también encontrarán un parque infantil, que siempre es un excelente acompañamiento para un día de biblioteca.

Cuenta con un auditorio muy amplio en el que frecuentemente hay programación de presentaciones culturales. Tiene casilleros, baños aseados, cafetería y zonas de descanso, todo conectado con amplios pasillos y acceso para silla de ruedas o coches. También provee acceso gratis a Internet, a través de Wi-Fi y hay préstamo de computadores en las salas de lectura.

Qué hacer allá?

Antes de ir, recomiendo ingresar a bibliored.gov.co y afiliarse. Esta afiliación es totalmente gratis y les da derecho a sacar 4 libros. Los niños pueden tener su propia afiliación y carnet. Es mejor hacer la afiliación un día antes, ya que parte del proceso requiere contactar una referencia personal. Verifiquen que su afiliación es para préstamo en bibliotecas físicas y no sólo al catálogo digital, como me pasó a mí. 

Una vez en la biblioteca, dependiendo del clima, recomiendo dar una vuelta por los jardines y pasar por el parque para que los chiquitos quemen un poco de esa energía y lleguen más relajados a las salas de lectura.

La biblioteca cuenta con dos salas grandes de lectura y dos pequeñas. La más grande es la general y más enfocada en los adultos. Cuenta con mesas amplias, tomacorrientes para conectar accesorios personales, préstamo de computadores e incluso sillas para escuchar material de audio. Adicionalmente, tiene un mezanine muy bonito con mesas anchas dispuestas para disfrutar tranquilamente la lectura de sus obras favoritas o donde se pueden inspirar para sus proyectos creativos. 

La siguiente sala más grande es la Infantil, está decorada muy bonita y llamativa para captar la atención de los niños. Cuando fuimos, había un castillo en la mitad de la sala de lectura y un barco pirata en otra esquina.  Tienen una colección muy completa, computadores con juegos infantiles, mesas, sofás y cojines acogedores para niños y padres. Al lado también cuentan con una bebeteca (la tercera sala), diseñada específicamente para los más pequeñitos, con pisos acolchados y muy colorida.

La cuarta sala es la Gráfica, donde pueden encontrar todo lo relacionado con comics, historietas, novelas gráficas, y material más artístico. Es un espacio más llamativo para los jóvenes, donde también hay una pequeña sala,con sofás cómodos y un televisor grande.

En nuestro caso, dimos una gran vuelta recorriendo todo el lugar y luego pasamos un par de horas en la sala infantil, leyendo y ojeando cuanto libro capturaba la atención de Sebas y la mía. Al final decidimos que libros nos llevábamos y así se nos pasó el día!

A partir de qué edad se puede disfrutar este plan cultural?

Nunca es demasiado temprano para acercar a los bebés a los libros. Sin embargo,  una visita inicial corta podría ser interesante para la familia desde los 3 meses del bebé. De 3 meses a 3 años, se disfrutará la bebeteca y luego ya se interesará más por los otros espacios. 

2. Museo de Botero

Dónde queda?

Este plan es la excusa perfecta para pasar una tarde, una mañana o todo un día entero explorando el barrio La Candelaria, ubicado en el centro de Bogotá. A pocas cuadras de la Plaza de Bolívar, uno de los lugares más icónicos de esta ciudad, encontrarás el Museo de Botero. La dirección exacta es: Cl. 11 # 4 – 41.

Es importante aclarar que el Museo de Botero hace parte del Museo del Banco de la República donde encuentras otras exposiciones y también la Casa de la Moneda. Sin embargo, me concentro en el Museo de Botero porque es donde encontrarás el mayor número de obras de arte, y mi objetivo era presentarle a Sebas precisamente eso.

La entrada es gratis. Los Martes es el único día que está cerrado. 

En cuanto a la seguridad del barrio, es importante mencionar que por ser un sitio turístico hay gran cantidad de gente y una percepción de seguridad, sin embargo, es importante siempre estar muy pendiente de los niños y objetos personales. Adicionalmente, en horas de la noche los planes cambian, la seguridad disminuye y es menos familiar el ambiente.

Por qué es interesante?

El Museo tiene una colección amplia de obras de muchos pintores y escultores famosos como Miró,  Picasso, Klimt, Monet entre otros. Sin embargo, la mayoría de obras son de Botero, uno de los artistas colombianos más reconocido a nivel internacional. Su particular manera de reflejar el arte con figuras gruesas, resulta muy llamativa hasta para los más pequeños.

Adicionalmente, el Museo es una casa de estilo colonial con plazoleta interior y balcones con una vista encantadora a las montañas de Monserrate y Guadalupe. 

Qué hacer allá?

La recomendación es llegar temprano, especialmente si el plan es con niños, para que estén con buen ánimo y dispuestos a caminar y recorrer las diferentes salas de exposición. 

En nuestro caso, al salir de cada sala compartimos cuál obra nos había gustado más y por qué. El objetivo de este plan en realidad es simple, ver, recorrer, digerir y darle tiempo a los niños para que entiendan el concepto de un museo y las diferentes expresiones del arte. En este sentido, la recomendación también es ir al ritmo del niño, de eso dependerá la velocidad del recorrido. En nuestro caso nos tomó menos de hora y media.

A partir de que edad se puede disfrutar este plan?

Considero que a partir de los 4 años es una buena edad. En nuestro caso, era la primera vez que Sebastián iba a un museo de arte y no sabíamos bien cómo lo iba a tomar, cómo se iba a comportar y si le iba a gustar. Pero de eso se trataba precisamente, de exponerlo a esta situación y que todos aprendieramos. 

Resultó ser una excelente oportunidad para enseñarle reglas básicas de comportamiento en un museo. Al cabo de la primera sala, no sin un poco de retar los límites inicialmente, ya había aprendido a conservar una distancia prudente para observar los cuadros y las esculturas. Observaba rápido, a veces cuestionaba, decidía si le gustaba o no y rápidamente pasaba a la siguiente obra. Era su ritmo, era su primera experiencia en un museo y nosotros más que las obras, lo mirábamos a él descubriendolas.

Nota: Para algunos papás puede ser importante saber que, hay varias obras en donde hay desnudos. Considero que no hay ninguna situación específicamente incómoda de explicar, pero cada familia tiene sus propias políticas con respecto a la desnudez. En el caso de nuestro hijo de 4 años, las vio con la misma normalidad que el resto de las obras y siguió su camino. 

3. Centro Cultural Gabriel García Márquez 

Dónde queda?

Si ya están en La Candelaria y han pasado por el Museo de Botero, les recomiendo un plan de descanso en este centro cultural,  ubicado a una cuadra del museo. La dirección exacta es: Cl. 11 # 5 – 60.

Por qué es interesante?

Es una pieza arquitectónica diferente, en forma de caracol, donde podrán encontrar locales para almorzar o tomar un café,  vendedores callejeros de souvenirs únicos de Bogotá y una librería maravillosa con una de las colecciones más diversas para niños: la Librería del Fondo Económico de Cultura. 

Qué hacer allá?

Mi recomendación es dedicarle una hora a explorar la librería con los niños. Hay una pequeña salita infantil,  donde son más que bienvenidas las familias para sentarse, ojear y leer. Otro plan simple pero efectivo para complementar un día de paseo por el centro de Bogotá. Cabe mencionar, que terminamos con una nueva adquisición de literatura infantil de Satoshi Kitamura, un autor japonés divertido, que Sebastián descubrió y seleccionó independientemente.

Adicionalmente, hay una sala de exposiciones temporales en la planta baja que pueden explorar y si, como en nuestro caso, tienen un niño que disfruta corriendo por rampas de caracol, este es el escenario perfecto.

A partir de que edad se puede disfrutar este plan?

Al igual que la biblioteca, lo recomiendo para incluso bebés de 3 meses y de ahí en adelante, será una experiencia interesante para todo visitante. Puede ser una visita tan corta o tan larga como el tiempo del que dispongan.

Luego, no olviden darse una caminada por la Plaza de Bolívar y tomarse un chocolatico santafereño en alguna de las cafeterías de esquina. Preferiblemente con queso en el chocolate!

Comentarios

  1. Marcela Aguilar

    Excelente reseña de estos planes culturales para disfrutar en compañia de los hijos. Muchas gracias Angelica Ma. Por el valioso aporte de tu blog.

    1. Autor de la
      Entrada

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